1. PARTIR DE LOS INTERESES

Dedica un tiempo a observar a tu hijo:

  • ¿Qué le gusta?
  • ¿En qué actividades necesita que hagas algo por él?
  • Fíjate en cómo juega. ¿Cómo explora los objetos? ¿Cómo los manipula? ¿Por qué tipo de objetos muestra preferencia?

Sigue su iniciativa en un primer momento. Ya habrá tiempo más delante de ampliar intereses.

3. ÚNETE A SU JUEGO

  • Asegúrate de reducir las distracciones: guarda los juguetes que no vayáis a utilizar, apaga la televisión y evita espacios bulliciosos.
  • Acércate a él y únete a su juego sin intentar imponer el tuyo. Observa qué hace y nárralo usando palabras sencillas y algunos sonidos divertidos (el ruido del tren, el de la pelota al botar en el suelo, etc.) para captar su atención.
  • Imita algunas acciones del niño

Sigue su iniciativa en un primer momento. Ya habrá tiempo más delante de ampliar intereses

5. BUSCAR MOMENTOS PARA ESTABLECER RUTINAS DE COMUNICACIÓN Y JUEGO

Utilizar diferentes momentos de interacción ofrece más oportunidades de diversión y aprendizaje. Escoge actividades para realizar:

  • Durante las comidas
  • Durante las rutinas de cuidados (baño y vestido)
  • Durante los tiempos de juego
  • Durante la lectura de cuentos

7. ESTABLECER RUTINAS DE JUEGO: JUEGO CON OBJETOS

Son actividades basadas en objetos: la atención se dirige tanto al compañero de juego como al objeto. Son juegos triádicos, juegos de dar, mostrar, señalar… Algunos ejemplos son:

  • Hacer torres de bloques
  • Hacer rodar una pelota
  • Los instrumentos musicales

8. PONER COSAS FUERA DE SU ALCANCE

Si tenemos todo lo que queremos, es menos probable que nos comuniquemos para pedir cosas.

Si vemos objetos muy atractivos pero no podemos cogerlos, es más probable que nos comuniquemos para conseguirlos.

10. DAR COSAS A TROCITOS

En situaciones de comida nos puede funcionar no darle la fruta entera, todo el bol de gusanitos o el bollito de una vez, sino dárselo en trocitos para aumentar las peticiones que el niño hace, y por tanto las veces que se comunica. Esto puede ser muy recomendable al principio, en niños que tienen pocos intereses.

13. DAR A ELEGIR

La mayoría de las veces, a los niños se les imponen las cosas. Es importante que aprendan a manejar su entorno, y así aprender qué les gusta, desarrollar sus preferencias, y tener mayor control de su vida. En definitiva, hacerles más partícipes.

En un primer momento les daremos a elegir opciones cerradas en rutinas como elegir un cuento, el postre, un juguete…

2. BUSCAR UNA POSICIÓN QUE FAVOREZCA EL CONTACTO OCULAR

Ponte a su nivel y frente a él, de forma que te mire a la cara.

  • Siéntate delante de él para jugar con un objeto o leer un libro. Puedes usar una mesa y una silla bajas para hacer juegos con el niño/a sentado o de pie
  • Coloca al niño en el suelo, en la cama o en un silllón, y siéntate mientras te inclinas hacia él para hacer juegos sociales
  • Sienta al niño en tu regazo, frente a frente.

 

4. JUEGA EN PARALELO

Nuestros niños no siempre toleran que nos metamos en sus juegos. Hay veces en las que tenemos que ir más despacio y ponernos a su lado a jugar con los mismos juguetes (juego en paralelo) . Aquí tenéis algunas ideas:

  • Si está jugando a hacer una torre nos ponemos a su lado, construimos otra igual e incorporamos nuevos elementos: la tiramos, simulamos el ruido de la torre derrumbándose, ponemos caras y hacemos gestos exagerados de sorpresa, tristeza etc. Es posible que así llamemos la atención del niño.
  • Si está jugando a los coches podemos jugar con otro coche a su lado y recrear un accidente, etc. Las catástrofes y nosotros haciendo el payaso (respetando sus carácterísticas y preferencias sensoriales) suelen dar muy buen resultado.

6. ESTABLECER RUTINAS DE JUEGO: JUEGO CIRCULAR

Son juegos entre el niño y el adulto que fomentan la mirada, la diversión y la emoción. Colócate frente al niño y comienza el juego. Repítelo dos o tres veces, hasta que veas que has captado el interés del niño. Entonces inícialo de nuevo y en el momento de mayor excitación (en las cosquillas, por ejemplo, cuando la manos se acerca a la tripa) detente y espera a que el niño te pida que continúes. Algunos ejemplos de juegos diádicos son:

  • Juegos de regazo: aserrín aserrán, cucutrás, cosquillas, canciones con gestos…
  • Juegos de movimiento: el avión, balancearse, perseguirse…

9. METER COSAS DENTRO DE CAJAS, TUPPERS...

Para fomentar que nos necesiten y se comuniquen, les podemos dar “objetos trampa”. Cosas que les gusten mucho dentro de cajas transparentes para que los vean y los quieran coger.

11. JUGAR CON JUGUETES QUE NECESITAN SER ACTIVADOS

Existen muchos juguetes como los de cuerda, las pompas, juguetes que se activan con un botón y que nos niños no pueden accionar. En ese momento nos necesitan para poder ver, usar, accionar etc.

12. HACER COSAS SIN SENTIDO

En ocasiones podemos hacer cosas que se salgan de la rutina, cosas disparatadas y sorprendentes. En esos momentos su rigidez e inflexibilidad (preferencia por la rutina, rutinas muy bien aprendidas) pueden convertirse en un punto fuerte al que sacar partido para trabajar la comunicación:

  • Darle un yogur cerrado
  • Darle un globo desinflado
  • Ofrecerle una cuchara para untar (en lugar de un cuchillo)
  • A la hora de vestirle, ponerle un calcetín en la cabeza
  • Darle la tablet apagada
  • Colocarnos cosas en la cabeza (artículos de broma, cotillón, unas gafas enormes…)